
En el corazón de un exuberante bosque subtropical, hacia el noroeste y muy cerca de Quito , la capital del Ecuador, yace Tulipe, un centro ceremonial de la cultura Yumbo. Bordeando un río de aguas cristalinas éste es un sitio energético muy especial donde esta sociedad pre-hispánica realizaba prácticas ceremoniales en honor del sol, su deidad principal.
Los Yumbos eran un pueblo pacífico dedicado a la agricultura y el comercio, con una estrecha relación con su entorno y su cosmovisión solar. Luego de años de paciente trabajo, Tulipe está ya abierto para los visitantes, con un museo de sitio y estructuras de piedra semi hundidas, como piscinas o espejos de agua de variadas formas, donde los shamanes (sacerdotes) y yachaks (sabios) realizaban observaciones astronómicas, ceremonias y cultos al sol y la luna. Particularmente interesante es una caminata por el sendero que conduce a la piscina principal, rodeado de árboles y plantas medicinales, rituales y ornamentales que bordean el río Tulipe.
La prehispánica etnia yumbo vivió en esta región desde el año 800 hasta 1660; eran mindalaes o comerciantes que tenían bajo su control la ruta del comercio entre la Costa de Pacífico, los Andes y la Amazonía hacia el este. Los antiguos caminos de montaña o coluncos que utilizaban aún se pueden recorrer; eran senderos estrechos y hundidos, que al cubrirse la parte alta con la enmarañada vegetación, permitía a los mercaderes caminar muy frescos bajo techo.




















